
El sábado regresé de una Subcomisión mixta del curro en Turín!
Dejando de lado la parte laboral, que fue muy intensa e interesante pero que no viene a cuento entrar aquí en detalles de los programas juveniles que se llevan a cabo en Turín, esta ciudad me sorprendió gratamente, ya que, aparte de la Fiat, no se qué equipo de fútbol y la sábana santa de los c..., resulta que tiene muchas más cosas que ofrecer a los visitantes.
El Centro, más conocido como el
Quadrilatero romano, es una grandiosa exposición de señoriales edificios y palacios del barroco o de estilo
art nouveau que flanquean impresionantes e históricas plazas como
Piazza Castello,
Piazza San
Carlo o
Piazza Vittorio Veneto, una de las plazas más majestuosas de Europa ( y en la que me podéis ver más arriba).
Algo que me llamó mucho la atención y que, sin duda, confiere a esta ciudad una seña de identidad, son todos los soportales. Un total de 18 km de aceras
porticadas, llenas de lujosos y peculiares comercios y elegantes cafeterías - pastelerías con suculentos y dulces bocados para llevarse a la boca.


Y para cosas que llevarse a la boca, el rey de los dulces es el helado italiano,
huuuuummm, que ricos, sólo hubo un día que se nos escapó, los demás, después de comer, helado al canto! Abstenerse los indecisos porque probamos hasta uno de crema batida de huevo biológico!
Y otro dulce protagonista de
Turín es el
Bicerin, que resulta ser una sublime combinación
turinesa de café, chocolate caliente, leche y nata montada.
Buenísimo! Nos lo tomamos a la salud de Miguel, que nos invitó por su cumple.
Y del resto de la comida, que puedo decir. Sí, comimos pasta todos los días, PERO TODOS, pero a mi no me cansa y la pasta de allí no tiene nada que ver con la que cocinamos allí. Y la
pizza, divina! Además, puntualizaré que yo he tenido alternativa vegetariana en todos los establecimientos en los que hemos estado, hasta en el avión de vuelta a Barajas!
Destacar una noche que nos invitaron a cenar al
RISTORANTE Tre Galline, un lujoso pero sencillo establecimiento especializado en cocina piamontesa.
Como turistas, ejercimos poco, porque casi todo el tiempo lo ocupaban los programas y la política de juventud
turinesa, y los centros y asociaciones juveniles de allí. Pero hemos tenido tiempo para visitar el
museo Nazionale del Cinema que es una auténtica pasada. No te lo puedes perder si vas a
Turín. Se encuentra en la
Mole Antonelliana, el monumento emblemático de
Turín
. Antiguamente fue una sinagoga y desde el año 2000 alberga el museo del cine. Es un edificio increíble por el que puedes hacer un recorrido divertido e interactivo por la historia del cine. Además de disfrutar de objetos curiosos para los coleccionistas como contratos de cine,
story board originales o el sombrero hongo de
Chaplin. Y para finalizar la visita, un ascensor de cristal asciende por el centro del edificio hasta arriba, desde donde hay una vista inimaginable.
Como he dicho antes, visitamos muchos centros juveniles gestionados por asociaciones y la impresión que me llevé de los mismos (es una apreciación personal de sólo unos días, no insinúo que sea así) es que la juventud en Turín se lo monta muy bien. Existe una red que se llama TO & TU con la que se quiere dar protagonismo a los usuarios, es decir ellos hacen lo que quieren y se buscan la vida para conseguirlo. Esta estructurado de abajo hacia arriba, no como aquí que es al revés, todo bajo el proteccionismo de las administraciones. No quiero decir con esto que la estructura de aquí sea peor, pero si me dio la impresión de que son mucho más libres a la hora de confeccionar un ocio a su medida. Sin entrar demasiado en detalles comentar que estamos hablando de salas de ensayo con un equipo gordo para grabar sonido e imagen, teatros acondicionados con la técnica suficiente para actuar y ensayar, radio webs, e incluso un proyecto de acogida de familias gitanas para proporcionarles autonomía en un plazo de tres años. Os pongo enlaces para que echéis un vistazo:
Y poco más. Sólo me queda dar las gracias a mis compis de viaje : Mónica, Joaquín, Miguel, Jose Luis y Pepe, con los que me lo pasé genial, mientras teníamos tiempo para conocernos mejor y aprender los unos de los otros y a los voluntarios y trabajadores de la informagiovani de Turín, sobre todo a Fulvio, que nos aguantó estoicamente toda la semana, a Bruno, Federicca, Livio y a Marchelo.
Molto graze e Ciao!!!!